La Carta Natal es una partitura musical donde está impresa la melodía de la vida. El trabajo de lxs astrólogxs al interpretar los astros es tocarla, para que la persona la conozca, la reconozca, la asimile y la entienda. La Carta servirá de mapa y brújula en el camino.

Siempre sucede que las cosas que el consultante escucha, ya sean pronósticos sobre su futuro, la descripción de su ambiente o de su personalidad, le resuena con mucho sentido en el fondo. Cosas que todavía no sucedieron, suenan como si ya hubiesen pasado, porque hace sentido a la totalidad de su naturaleza. Sus sospechas sobre el desenvolvimiento de ciertas áreas de la vida se confirman.

Es que en verdad, lo que hacemos lxs astrólogxs es poner en palabras las energías que componen y circundan a la persona. Es la persona la que le encuentra el sentido al oírlas.

La carta, siendo circular, no permite al tiempo ser lineal. Y hablamos mezclando pasado, presente y futuro. Desde el caos, llegando al sentido más íntimo y personal. La interpretación se vuelve doble: lxs astrólogxs desde el mapa estelar y lxs consultantes desde los conceptos que escucha y reescucha más tarde en la grabación.

Sentados unx frente a otrx, astrólogx y consultante formamos un vínculo energético. La palabra bien dicha es sanadora. Mucho más si es oportuna.

Como astrólogxs nuestra intención es afirmar y darle seguridad a la persona en lo más positivo que su carta y sus tendencias proponen y a la vez, advertirle de bloqueos y nudos, o de aquellas empeños que no valen la pena.

Cuando escuchamos nuestra carta astral, la confusión y la incertidumbre se van. Nos quedan una seguridad y una claridad que brotan desde lo más esencial de nuestro ser. La convicción y la seguridad que dimanan del conocer el porqué y el para qué de lo que nos sucede.

La palabra es entendimiento y es orden, por esto es sanadora y sanador es ver hacia dentro de nosotrxs entendiendo la vida. No son los egos de lxs consultantes quienes escuchan, quien escucha es el espíritu y desde allí la sanación se vuelve plena y absoluta.